La leche materna no contiene suficiente hierro - MITO
La leche humana contiene poco hierro (0,3 a 0,4 mg/l de hierro), pero está presente en una forma altamente asimilable [4], más fácilmente absorbible por el bebé que en la leche de vaca o la leche de fórmula enriquecida con hierro. La cantidad de hierro en la leche materna es por tanto óptima para tu bebé, aunque sea menor que en la leche de vaca. Aun así, debes procurar tener buenos aportes de hierro.
El nivel lácteo de hierro es constante en la leche materna, como la mayoría de los demás minerales. Las variaciones se producirán en las cantidades disponibles y almacenadas para la mamá [5].
Un bebé nacido a término no necesita un aporte adicional de hierro hasta los 6 meses, al inicio de la diversificación alimentaria. Las reservas hepáticas de hierro del lactante, unidas a la alta biodisponibilidad del hierro presente en la leche humana, cubren las necesidades del bebé alimentado exclusivamente con leche materna durante aproximadamente los primeros 6 meses [6].
En los bebés nacidos a término, el pinzamiento tardío del cordón aumenta el volumen sanguíneo del bebé así como sus reservas de hierro. ¡El bebé puede así recibir sus reservas de hierro para 3 meses! Una revisión de 2013 demostró que los bebés que habían tenido un pinzamiento después de 1 minuto de vida tenían niveles de hierro más elevados a los 2 y 6 meses que los demás. [7] Para más información, consulta nuestro artículo sobre el pinzamiento tardío del cordón.
Hay que prestar atención al aporte de yodo durante la lactancia materna - VERDADERO
El yodo interviene en la maduración del cerebro y una carencia puede asociarse a trastornos del desarrollo neurocognitivo en el bebé.
El yodo es el único mineral junto con el selenio cuyo nivel lácteo depende de los aportes maternos.
Durante la lactancia materna, la transferencia de yodo de la leche materna al lactante es de aproximadamente 50 μg/día; esto requiere priorizar el consumo de alimentos naturales ricos en yodo y el uso de sal yodada.
El yodo se encuentra en la leche y los productos lácteos, los crustáceos, los pescados de origen marino (frescos, refrigerados o congelados), los huevos y la sal yodada... y en nuestros granola Choco nut y Tomato'croq ! Nuestros vitaminas postparto Post essentials también son ricos en yodo.
Cabe señalar que los productos lácteos ecológicos ccontienen aproximadamente un 45% menos de yodo que los productos lácteos estándar.
La leche materna es pobre en vitamina D - VERDADERO
La leche materna es una fuente escasa de vitamina D. Las necesidades de tu bebé en vitamina D ascienden a 400 UI/día (según las nuevas recomendaciones en proceso de actualización) y se recomienda la suplementación con vitamina D en todos los bebés, especialmente en los amamantados (la leche de fórmula suele estar enriquecida con vitamina D). Esta recomendación se hace de forma general, pero podría ser útil verificarlo caso por caso. No siempre es necesario suplementar al lactante si la madre no tiene carencia; por eso muchos profesionales de la salud realizan análisis a la madre para evaluar de forma individual la necesidad. Sin embargo, este análisis no está cubierto por la seguridad social, aunque realizarlo podría evitar suplementar a un bebé que no lo necesita.
Algunos estudios han observado que los bebés alimentados exclusivamente con leche materna tenían un mayor riesgo de hipovitaminosis D, en comparación con los bebés que tenían otras fuentes de aporte además de la leche materna. El nivel lácteo de vitamina D, al igual que el de ciertas vitaminas liposolubles, depende de los aportes maternos.
Según la Liga de la Leche, el riesgo de carencia de vitamina es mayor en los bebés de piel oscura, con poca exposición directa al sol, alimentados exclusivamente con leche materna durante un largo período por una madre con bajos aportes de calcio y vitamina D durante el embarazo. [8]
Una suplementación elevada de la madre podría ser suficiente para cubrir sus necesidades y las de su hijo. De hecho, un estudio demostró que con un suplemento de 6 400 UI/día, la mamá lactante tendría suficiente vitamina D para ella y para el bebé, sin efectos adversos relacionados con la sobredosis, lo que podría permitir plantearse suplementar únicamente a la mamá [9]. El mantenimiento óptimo del estado de la madre en vitamina D es el factor determinante principal para prevenir las carencias del bebé.
Sin embargo, hay que tener cuidado con la sobredosis. Actualmente existen lagunas en la evaluación del riesgo de toxicidad asociado a una suplementación excesiva de vitamina D. Pero nada nos impide suplementarte primero ¡por ti! Para saber más, consulta nuestro artículo vitamina D y lactancia materna.
Debemos cuidar nuestros aportes de omega 3, especialmente de DHA durante la lactancia materna - VERDADERO
¡Las grasas no hay que evitarlas, todo lo contrario! Los omega 3 son ácidos grasos llamados esenciales porque el cuerpo no sabe fabricarlos por sí solo; hay que obtenerlos a través de la alimentación. Nuestro bebé amamantado depende de nosotras para cubrir sus necesidades, especialmente de DHA. En particular, no puede transformar el ALA (que se encuentra en las semillas y los frutos secos) en DHA como sí podemos hacer los adultos.
El nivel materno de DHA disminuye durante la lactancia materna, lo que refleja el paso al leche de un ácido graso importante para el desarrollo del bebé. [10]
Tras el nacimiento, los déficits de omega 3 pueden persistir hasta seis semanas después del parto, especialmente en las madres que amamantan a sus hijos [11]. Algunos estudios también mostrarían un vínculo entre un bajo consumo de omega 3 y una depresión postparto en las mamás afectadas. [12] [13]
¿Qué hacemos concretamente?
Variamos el tipo de aceite (oliva, colza, girasol, nuez, lino...)
Limitamos las grasas saturadas, presentes en los embutidos, los platos procesados...
Para cargar de DHA tomamos pescado varias veces a la semana (para saber qué pescado consumir y con qué frecuencia, consulta nuestra guía aquí)
Y si no, nuestro snack lactancia materna Cho-chocolat 200 mg de DHA, o del DHA como suplemento con Omega Mama.