Los signos de una DPP pueden ser similares a los del baby blues, pero son más intensos y duraderos. Los signos de la DPP incluyen tristeza persistente, pérdida de interés por las actividades cotidianas, trastornos del sueño, fatiga extrema, sentimientos de culpa o inutilidad, y a veces pensamientos suicidas. Cada mujer es diferente y puede experimentar uno, varios o todos los síntomas. Estos signos pueden dificultar la capacidad de la madre para cuidar de su hijo y de sí misma (3).
Dificultades para crear un vínculo con su bebé
Algunas madres sienten un vínculo fuerte con su hijo desde el nacimiento, mientras que para otras ese vínculo se construye de forma progresiva. Pero si tienes dificultades para crear un apego emocional con tu hijo, puede ser una señal de depresión posparto.
Según las investigaciones, aproximadamente el 12 % de las mamás experimentan un retraso en el vínculo durante los dos primeros días tras el parto, cifra que cae al 7 % después de 15 días. En cambio, entre quienes padecen depresión posparto grave, el 57 % declara un vínculo afectivo alterado con su hijo (4).
Aislamiento social, alejamiento de la familia o de los amigos
Este distanciamiento relacionado con la DPP también puede extenderse a tu entorno: el aislamiento social o la retirada de los seres queridos es otro síntoma frecuente de la depresión posparto.
Trastornos del sueño
La falta de sueño es una queja frecuente entre los nuevos padres. La falta de descanso puede provocar fatiga, irritabilidad y dificultades de concentración. Son factores que pueden agravar o favorecer la aparición de la DPP (5).
A su vez, la depresión posparto puede alterar el ciclo del sueño. Si te cuesta conciliar el sueño, o por el contrario si duermes en exceso, puede ser una señal que no conviene ignorar (6).
Sentir emociones negativas intensas
Además de la tristeza, la depresión posparto puede ir acompañada de emociones negativas como la angustia, la ira, una baja autoestima o la falta de interés por cosas que antes te generaban placer. Muchas mujeres también se sienten culpables por no vivir una felicidad maternal constante.
Sin embargo, es fundamental recordar que la depresión posparto no cuestiona tu valor como madre. Se trata de un trastorno relacionado con un conjunto de factores: hormonales, genéticos, psicológicos y sociales.
Otros síntomas más frecuentes de la depresión posparto
Los siguientes puntos son característicos de este síndrome:
- Tristeza persistente o cambios de humor intensos
- Fatiga extrema, falta de energía
- Llanto frecuente, sin motivo aparente
- Falta de interés por las actividades habituales
- Culpa, vergüenza, sensación de ser una "mala madre"
- Ansiedad severa, ataques de pánico
- Pensamientos intrusivos, ideas oscuras, suicidas
Si presentas estos síntomas, consulta a un especialista. En caso de duda, no dudes en contactar con tu médico. Si experimentas síntomas aún más intensos y graves, consulta de inmediato.