1) Leche materna amarilla o anaranjada
La leche amarilla es muy frecuente justo después del nacimiento.
Por lo general, se trata del calostro, la primera leche producida por la madre. Es especialmente beneficioso para el sistema inmunitario de los lactantes y está concentrado en nutrientes esenciales (vitamina A, hierro, proteínas, etc.).
Una leche ligeramente amarilla o anaranjada también puede aparecer más adelante si:
- la madre consume alimentos de colores (zanahorias, boniatos, etc.)
- la leche es especialmente rica en grasas
En la gran mayoría de los casos, es totalmente normal y beneficioso para el lactante. También es normal que la leche congelada adquiera un aspecto más amarillento.
2) Leche materna blanca o crema
El tono más habitual es el blanco lácteo. Corresponde generalmente a la leche madura, producida unas semanas después del parto.
Esto puede variar entre:
- blanco puro
- crema
- ligeramente azulada
Estas variaciones dependen principalmente del contenido en grasas.
3) Leche materna transparente o azulada
Algunas madres observan que su leche es casi transparente o ligeramente azul. Este aspecto transparente aparece generalmente al inicio de la toma. Contiene más agua y lactosa para hidratar al lactante.
Esto no significa en absoluto que la leche sea menos nutritiva. Al contrario, desempeña un papel esencial en la hidratación y el aporte energético rápido.
4) Leche materna verde clara
Una leche ligeramente verde puede sorprender, pero suele estar relacionada con lo que se consume.
La dieta puede teñir la leche, en particular:
- vegetales de hoja verde oscura
- algas
- suplementos a base de espirulina
- bebidas naturalmente coloreadas
Por lo general, esto no supone ningún peligro para el lactante. Este tono desaparece a menudo después de algunas tomas.
También puede aparecer cuando una infección lleva al organismo a producir una cantidad elevada de inmunoglobulinas, anticuerpos que ayudan a combatir enfermedades y bacterias, y que pueden modificar el aspecto de la leche.
5) Leche materna rosada o roja
En ocasiones, la leche puede tener un aspecto rosado o rojo. Esto puede ocurrir si:
- has consumido fresas, remolacha o alimentos que contienen colorantes rojos
- un pequeño vaso sanguíneo se ha roto en el seno
- los pezones están agrietados
- hay una ligera irritación
Este fenómeno se denomina a veces «síndrome del tubo oxidado» (rusty pipe syndrome en inglés) y puede aparecer en los primeros días de lactancia. En la mayoría de los casos, desaparece espontáneamente.
6) Leche materna negra o muy oscura
Más infrecuente, una leche de tono muy oscuro, incluso negro, puede estar relacionada con ciertos tratamientos farmacológicos. La minociclina, un antibiótico recetado especialmente contra el acné, es una de las causas mejor documentadas. Si observas este aspecto inusual, se recomienda consultarlo rápidamente con tu médico.