Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar considerablemente en caso de reflujo ácido. Se aconseja especialmente a las mujeres masticar chicle (el aumento de saliva puede neutralizar los ácidos que suben), no comer tarde por la noche y evitar los alimentos y medicamentos que provocan ardor de estómago [4].
Proteger el estómago con comidas pequeñas
Es preferible optar por comidas pequeñas en lugar de comer en grandes cantidades. El sistema digestivo se ve especialmente alterado durante el embarazo. La distensión del estómago al comer o beber demasiado de golpe puede desencadenar el reflujo ácido [5]. Puede ser útil intentar fraccionar mejor la ingesta de alimentos y beber agua a lo largo del día, en lugar de beber grandes cantidades de agua en la mesa, lo que puede favorecer el reflujo ácido. Evita absolutamente las bebidas gaseosas, que además de ser demasiado azucaradas, sus burbujas aumentarán los gases.
Nuestros snacks para el embarazo son especialmente ricos en nutrientes e ideales si sufres de reflujo ácido.
Nuestro caldo ecológico, en formato líquido listo para beber y rico en proteínas, es también una buena idea de tentempié.
Atención a los snacks tardíos: se aconseja evitarlos, así como dejar de comer 2 o 3 horas antes de acostarse [6].
Controlar la glucemia, evitar los azúcares refinados
La relajación del esfínter esofágico es el mecanismo más frecuente que origina el reflujo gastroesofágico (RGE). En un estudio en humanos, se demostró que la hiperglucemia (nivel elevado de azúcar en sangre) tiene un efecto sobre el aumento de la tasa de relajación del esfínter, lo que incrementa la exposición del esófago a los ácidos y, por tanto, el reflujo gástrico [7].
Así, cuantos más hidratos de carbono se consumen (especialmente azúcares refinados o hidratos de carbono no integrales como la pasta blanca, el pan blanco...), más sube la glucemia y mayor es el riesgo. Por el contrario, una alimentación baja en hidratos de carbono reduce la exposición del esófago al ácido y mejora así los síntomas [8].
Prioriza los hidratos de carbono con un índice glucémico bajo: arroz integral, avena, algunas frutas (manzana, pera), frutos secos (nueces pecanas, anacardos), verduras y legumbres [9].
Evitar los alimentos inflamatorios
Algunos procesos relacionados con la inflamación podrían estar en el origen del reflujo gastroesofágico (RGE) [10].
Así, se aconseja limitar los alimentos que contienen azúcar refinado, cafeína (té o café), chocolate (que relaja la válvula entre el esófago y el estómago, lo que favorece el reflujo y las ardores [3]), productos lácteos y gluten.
Atención: las reacciones a los alimentos son propias de cada persona; comprueba cuáles tienen efecto sobre ti y sobre estos trastornos.
Estos consejos también son válidos para las náuseas del embarazo !
Los omega 3 son antiinflamatorios y muy importantes durante el embarazo. Sin embargo, ten en cuenta que un suplemento a base de aceite de pescado puede no ser el mejor complemento alimenticio para el embarazo, ya que algunas mujeres tienen dificultades para digerirlo, lo que genera reflujo.