La alimentación para dormir bien durante el embarazo
Por la noche, se recomienda evitar ingerir una comida demasiado copiosa. También es mejor comer pronto, para no irse a la cama en plena digestión. Las comidas demasiado ricas en proteínas prolongan la digestión, por lo que conviene evitarlas.
Opta por hidratos de carbono complejos (arroz integral, quinoa, pan integral) que estabilizan la glucemia y evitan los despertares nocturnos.
Evita también los alimentos que favorecen el reflujo. De hecho, los estudios muestran que el reflujo es una de las causas del insomnio durante el embarazo. Intenta identificar los alimentos que te lo provocan y evítalos por la noche.
Limita el consumo de líquidos por la noche para reducir los despertares nocturnos.
Existen ciertos nutrientes clave para:
- El magnesio [10], que ayuda a regular la melatonina, a reducir el estrés [11], y es beneficioso en caso de piernas pesadas [12]. Nuestra suplemento alimenticio de magnesio, Mama-gnésium, permitirá cubrir tus necesidades.
- La vitamina D también es beneficiosa [13]. Nuestra vitamina D embarazo Sunny Mummy ayuda a cubrir las necesidades elevadas.
- El zinc estaría implicado en la regulación del ritmo circadiano [14].
- Nuestra suplemento para el embarazo Baby Bump es rico en vitamina D y zinc.
Prioriza los alimentos ricos en triptófano, un aminoácido, ya que favorece la producción de serotonina y melatonina, hormonas esenciales para conciliar el sueño [15]. Se encuentra en el plátano, las almendras, las nueces, los productos lácteos y las legumbres.
La glicina es un aminoácido que puede contribuir a reducir los trastornos del sueño, especialmente regulando la temperatura corporal y modulando el ritmo circadiano [16].
Nuestra suplemento alimenticio para el sueño Mama Dreams es ideal. 100% compatible con el embarazo, contiene plantas para relajarse pero también glicina.
El caldo de huesos contiene también glicina.
Los consejos para dormir bien
Existen numerosos consejos, entre los cuales se encuentran [17]:
Exponerse al sol a primera hora del día.
Un poco de ejercicio diario.
Siestas cortas y tempranas.
Evitar la cafeína, sobre todo por la tarde. Se recomienda especialmente limitar el consumo de café. Para saber más, consulta nuestro artículo café y embarazo.
Horario de acostarse regular.
Evitar las pantallas al menos 1 o 2 horas antes de acostarse. Si no es posible, ponte al menos unas gafas con filtro de luz azul.
Limitar la luz al máximo.
Optar por un cojín de lactancia. En forma de U o de C, ayuda a sostener el vientre, alivia las tensiones dorsales y favorece también una postura óptima. Un cojín calefactor colocado en la espalda puede reducir igualmente el dolor y favorecer el sueño [18]. Guarda tu cojín de lactancia después del parto, especialmente si amamantas, ¡te será muy útil!
Elige un buen colchón semirígido para distribuir mejor el peso del cuerpo. Con el vientre que crece, debes asegurarte de que tu colchón sea suficientemente firme para que tu espalda no se hunda. Si es demasiado blando, coloca por ejemplo una tabla entre el colchón y el somier.
Elige una almohada ergonómica para reducir el dolor a nivel cervical. Una almohada viscoelástica también puede ser práctica. Escoge el tipo de almohada que mejor te convenga.
Practica la relajación: meditación, respiración profunda o un baño tibio. La técnica más conocida para lograr conciliar el sueño es la respiración triangular. En la práctica, inspira durante 4 tiempos, espira suavemente durante 8 segundos y permanece 4 segundos sin respirar (retención vacía). Repite este esquema durante 5 minutos.
Nuestra infusión embarazo contiene en particular manzanilla, para relajarse y dormir bien. Sin embargo, ten cuidado con otras plantas raramente compatibles en mujeres embarazadas.