El parto es un momento temido por la mayoría de las futuras mamás. Muchos miedos están asociados a él, en particular el de sentir dolor o que algún problema venga a perturbar su desarrollo. Sin embargo, es importante destacar que una preparación adecuada puede atenuar considerablemente las aprensiones.
La entrevista prenatal temprana (EPP)
La entrevista prenatal temprana, integrada ahora como una cita obligatoria del seguimiento del embarazo, tiene lugar a partir del cuarto mes de gestación y constituye un momento de intercambio privilegiado llevado a cabo por el profesional de salud de su elección
Su objetivo es crear un espacio de intercambio y escucha donde los futuros padres pueden hacer balance sobre su proyecto de nacimiento. Es la ocasión para ellos de expresar libremente sus expectativas, sus preguntas, pero también las posibles dificultades, ya sean de orden médico, social o psicológico.
En 2022, el 62% de las mujeres embarazadas se beneficiaron además de esta entrevista prenatal temprana (1).
El proyecto de nacimiento (PDN)
Durante el embarazo, se anima a los padres a formular sus deseos en un documento, generalmente de aproximadamente una página, que recoge las expectativas y los temores respecto al parto y la acogida del bebé. Este documento puede abordar aspectos como la posición de parto deseada, la elección de utilizar o dedar a luz sin epidural, la presencia de la pareja u otras personas de apoyo durante el trabajo de parto, así como otras preferencias personales relativas al desarrollo del parto.
Sepa que el proyecto de nacimiento no es inamovible. De hecho, este evoluciona con el avance del embarazo, en función de la reflexión de los padres y de la información médica adicional recibida. El objetivo es iniciar una reflexión sobre las elecciones y preferencias de los padres y abrir el diálogo con el equipo médico.
Según una encuesta del INSERM, en 2016 solo el 3,7% de las mujeres redactaban un proyecto de nacimiento durante su embarazo, ya que algunos profesionales se muestran preocupados ante la idea de que las mujeres que lo redactan no vivan el parto que desean (2).
La visita al lugar de nacimiento
Durante el embarazo, es importante informarse sobre los diferentes lugares de nacimiento disponibles, como hospitales, clínicas o casas de parto, a fin de elegir el que mejor se adapte a sus necesidades y preferencias. Algunas instituciones ofrecen la posibilidad de visitar físicamente las salas de parto, permitiendo así a los futuros padres familiarizarse con el entorno del nacimiento. Además, cada vez más centros proponen visitas virtuales a través de vídeos en línea que ofrecen una vista detallada de las instalaciones y los servicios disponibles para el parto.
La visita al lugar de nacimiento ayuda a sentirse más cómoda y con más confianza, sabiendo qué esperar el día del parto.