La gingivitis se produce en el 60-75% de las mujeres embarazadas, pero su incidencia es solo del 0,03% en mujeres que no presentan placa dental y mantienen una buena higiene bucodental durante todo el embarazo.
Existe una relación directa entre el embarazo y el sangrado de encías. Durante el embarazo, el aumento del nivel de la hormona progesterona provoca una mayor respuesta a las bacterias de la placa, que pueden causar gingivitis. En consecuencia, las mujeres embarazadas son más propensas a desarrollar gingivitis.
La progesterona y los estrógenos estimulan los factores clave implicados en la respuesta inflamatoria. La progesterona modifica la tasa y el patrón de producción de colágeno en la encía, reduciendo así la capacidad del organismo para reparar y mantener la encía. La progesterona y los estrógenos también provocan una deficiencia de folatos, que impide la reparación de la encía e inhibe el sistema inmunitario [6].
Con las hormonas, hay que prestar aún más atención a los dientes y la salud de las encías. Además, si vomitas con frecuencia, la acidez puede provocar erosión dental. Por eso hay que cepillarse los dientes todavía mejor, ¡sin olvidar el hilo dental!
Los tratamientos no son perjudiciales durante el embarazo, pero el segundo trimestre es el más recomendado para la atención dental. De hecho, el tercer trimestre no presenta ningún peligro, aunque puede resultar difícil permanecer tumbada durante un período prolongado.
¡Algunos consejos!
Nos cepillamos los dientes al menos 2 veces al día
Se usa un cepillo suave
No olvidamos el hilo dental
Se puede enjuagar la boca con agua salada, lo que puede ayudar a reducir la inflamación.