La lactancia materna es muy instintiva para tu bebé amamantado desde el nacimiento. No hay nada más natural para él, y por eso el paso al biberón puede resultar complicado. Nueva forma, nueva textura, nueva temperatura de la leche… todo es diferente entre el pecho y el biberón. Sé comprensiva y paciente con tu hijo para introducir este nuevo objeto nutritivo, tan ajeno para él.
La duración del destete
El destete del pecho puede tomar diferentes formas, es único para cada madre y cada hijo. ¡No es una ciencia exacta!
El biberón puede introducirse a diferentes ritmos y puede ser más o menos regular. Una madre puede desear sustituir una toma al día, todos los días o no.
Algunas madres lograrán continuar su lactancia materna con uno o dos biberones al día, mientras que otras verán cómo su producción de leche disminuye muy rápidamente desde la introducción de un biberón diario.
Se considera que el destete dura un mes, ¡pero no es una ciencia exacta! Date el mayor tiempo posible para daros a las dos el derecho a rechazar la introducción del biberón, a no tener ganas, a no conseguirlo y a volver a intentarlo al día siguiente.
Lalactancia mixta puede durar más tiempo si la adaptación al biberón lleva más tiempo para el bebé. Ve despacio, la mejor duración del destete es la que os corresponde a ti y a tu bebé.
Dar el biberón ofrece una interacción diferente a la de la lactancia. Como el bebé ya no está acurrucado contra tu pecho sino vuelto hacia ti, disfrutas de su carita mientras le das el biberón. Una oportunidad para descubrir cada día nuevas emociones y expresiones.
Elige un enfoque gradual
Si el destete de tu lactante es una elección, entonces eres tú quien decide cómo se desarrolla y su duración. Si está relacionado con la vuelta al trabajo, la falta de leche o el dolor, entonces tienes una fecha límite.
Tanto si el destete es elegido como impuesto, siempre puedes optar por destetar al bebé suavemente proponiéndole empezar a beber en biberón antes. Disfrutarás de una transición más agradable y menos estresante que no te dejará ninguna preocupación sobre la capacidad de tu hijo para alimentarse sin ti.
Entre los 3 y los 5 meses, el bebé toma de media 4 comidas al día. Puedes empezar por sustituir una toma diaria, conservando las tomas de la mañana y de la noche y dando un biberón durante el día.
Cuando tu bebé acepta este biberón diario, mantén ese ritmo durante una semana antes de introducir un segundo. A lo largo de las semanas, podrás ir introduciendo cada vez más biberones en tu rutina.
Take care mama. No te centres en la cantidad de leche ingerida, especialmente las primeras veces.
Tranquila, el fin de la lactancia no implica necesariamente la desaparición de las tomas. Es posible que el bebé te pida el pecho de vez en cuando, especialmente si está enfermo o cansado, hasta que deje de hacerlo por sí solo.
No seas demasiado exigente contigo misma, ¡el paso del pecho al biberón no se hace en una noche! Ve a tu ritmo y escúchate.
Crea un nuevo ritual
Introduce una rutina tranquila y reconfortante que el bebé asociará con la comida en biberón; esto puede ayudarte a hacer la transición más fácilmente.