La primera buena noticia es que existen derechos que regulan firmemente tu baja por maternidad, tu vuelta al trabajo y lo que viene después.
Tu empleo está protegido
Ten en cuenta, en primer lugar, que debes recuperar el puesto que ocupabas antes de tu baja o un puesto similar, con una remuneración al menos equivalente.
No se te puede imponer ningún cambio en tu contrato de trabajo. Además, estás protegida contra el despido durante las 10 semanas siguientes a tu vuelta de la baja por maternidad (salvo en caso de imposibilidad de mantener el contrato de trabajo o de falta grave).
¿No habías disfrutado de todas tus vacaciones antes de irte?
Sin preocupación, tienes la posibilidad de recuperar todos los que no fueron indemnizados, incluso si el período de referencia venció durante tu ausencia.
¿No te sientes lista para volver al trabajo? ¿Necesitas organizar tu vuelta de forma progresiva? Tienes derecho a la excedencia parental a tiempo completo o parcial hasta que el hijo cumpla 3 años. Esta excedencia flexible está abierta a toda empleada con un año de antigüedad, puede durar hasta 1 año y renovarse como máximo 2 veces.
Ten en cuenta, por último, que tienes la posibilidad de dimitir sin preaviso enviando una simple carta certificada al menos 15 días antes de tu fecha oficial de reincorporación.
Dos citas que no debes perderte
A tu vuelta, hay 2 citas que deberás añadir rápidamente a tu agenda:
- La visita médica con el servicio de medicina del trabajo, que debes realizar en los 8 días siguientes a tu reincorporación
- La entrevista de vuelta a realizar con tu responsable
Esta es la ocasión de retomar el contacto con él, de hablar sobre tu salud en el momento de la reincorporación, pero también de comentar tus proyectos y perspectivas de evolución profesional. No es en ningún caso el momento de evaluar tu trabajo.
Nuestro consejo: no esperes a que tu responsable te envíe una invitación, ¡toma la iniciativa! Organiza y prepara esta entrevista desde ahora.
Trabajar y amamantar: es posible
Pues sí, volver al trabajo no significa necesariamente dejar la lactancia: al contrario, está muy bien regulado por el Código del Trabajo. De hecho, este te permite dedicar 1 hora de tu tiempo en la empresa a sacarte leche o amamantar. Además, las entidades de más de 100 empleados están obligadas a poner a tu disposición un espacio dedicado a la lactancia. Para apoyarte, puedes llevar un snack de lactancia contigo.
Para saber más, consulta nuestro artículo sobre dar el pecho en el trabajo.