Las sesiones de preparación al parto ofrecen recursos esenciales para afrontar esta experiencia y los primeros días con el bebé. Incluyen ejercicios para gestionar el dolor y explicaciones sobre el parto desde un punto de vista fisiológico. El copadrente también está invitado a algunas sesiones para acompañar a la futura mamá.
Parto vaginal con intervención médica (fórceps, ventosa)
Durante un parto vaginal, el equipo médico puede recurrir al uso de instrumentos. El obstetra contempla la extracción instrumental cuando el trabajo de parto se prolonga durante muchas horas sin progresar, pero también para evitar el agotamiento de la futura mamá y el sufrimiento fetal o materno. En Francia, aproximadamente el 12% de los nacimientos requieren una intervención instrumental por vía vaginal (7).
Por definición, la extracción instrumental es "la asistencia al nacimiento de un bebé por las vías naturales mediante un instrumento adecuado que responde a una situación imprevista más o menos urgente y que requiere una participación activa de la paciente previa información” (7).
La realización de una extracción instrumental se decide al final del parto y de forma urgente, durante la fase de expulsión, y se lleva a cabo generalmente bajo epidural. Deben cumplirse ciertas condiciones antes de recurrir a la extracción: la bolsa amniótica debe estar rota, la dilatación del cuello uterino debe ser completa (abierta a 10 cm) y la cabeza del bebé debe estar encajada. Pueden utilizarse tres instrumentos: los fórceps (instrumento de prensión), las espátulas (instrumento de propulsión) y la ventosa obstétrica (instrumento de tracción). La elección del instrumento depende de la situación obstétrica y solo el obstetra presente puede realizar esa elección en el momento en que surge la indicación.
Las complicaciones fetales o maternas son poco frecuentes y la extracción instrumental no aumenta por sí misma la tasa de episiotomía. El riesgo de desgarro vaginal, perineal o del esfínter anal está aumentado, relacionado con los fórceps o las espátulas, pero también con la presentación, las dimensiones del bebé y la indicación de la extracción. El obstetra presente decidirá en su momento si es necesaria una episiotomía para preservar el periné materno.
Una vez finalizado el parto instrumental por vía vaginal, el dolor es gestionado por el equipo médico. El postparto será más prolongado si se ha producido un desgarro o una episiotomía. Algunos profesionales recomiendan programar algunas sesiones de osteopatía para reposicionar los huesos de la pelvis.
Parto vaginal después de cesárea: ¿qué dicen los estudios?
La creencia de que haber tenido un parto por cesárea implica inevitablemente una cesárea en los siguientes partos ya no está vigente (8). Si las causas de tu cesárea anterior no están relacionadas con un problema anatómico irreversible, no hay ninguna razón para no intentar un parto por vía vaginal. Recomendado por la Alta Autoridad de Salud francesa, hoy en día más de un tercio de las mujeres dan a luz por vía vaginal después de una cesárea (9).
El éxito de un parto vaginal después de cesárea (PVDC) depende principalmente de las razones que llevaron a la primera cesárea y de la evolución del embarazo actual. Algunos factores están asociados al éxito del PVDC: una edad materna inferior a 40 años, un índice de masa corporal normal, una edad gestacional inferior a 40 semanas y un intervalo entre partos de al menos 2 años.
Para reducir al máximo las complicaciones durante el parto, existen contraindicaciones para el parto vaginal después de cesárea. Una incisión uterina anterior vertical alta previa, una placenta previa, un embarazo múltiple, antecedentes de cesárea o una rotura uterina anterior son factores de riesgo que tu médico tendrá en cuenta (10). Aunque el PVDC no se recomienda si la mamá tiene antecedentes de rotura uterina (11), el riesgo de rotura uterina después de un PVDC sigue siendo bajo, inferior al 0,5% (12,13).
El uso de la epidural durante un PVDC es objeto de debate: aunque ofrece una ventaja considerable en el alivio del dolor, la inyección de oxitocina que requiere para reactivar el trabajo de parto aumenta el riesgo de rotura uterina. Podría ser posibledar a luz sin epidural.
En definitiva, elegir entre el PVDC y una nueva cesárea no es una decisión sencilla. La elección del método de parto tras una cesárea anterior debe debatirse en consulta con un médico, teniendo en cuenta los factores individuales de cada mamá.