Hormona AMH: ¿un indicador de fertilidad?
La determinación de la hormona antimülleriana se utiliza para evaluar la reserva ovárica de una mujer, es decir, su cantidad de ovocitos disponibles. Esta determinación se prescribe normalmente en el marco de un estudio de infertilidad.
Cuanto mayor es la concentración de hormona antimülleriana, mayores son las posibilidades de quedarse embarazada.
Un valor elevado de AMH indica generalmente un número importante de folículos en proceso de maduración y, por consiguiente, una buena reserva ovárica.
Esta determinación permite así estimar las posibilidades de que una mujer ovule de forma natural y calcular cuántos ovocitos podrían recuperarse en caso de estimulación ovárica.
En función de los resultados, esta medición puede permitir decidir adelantar el proyecto de maternidad, vitrificar los óvulos o recurrir a la donación de ovocitos.
Cabe señalar que la AMH no es el único indicador de la reserva ovárica. Generalmente también se realiza una ecografía entre el tercer y el quinto día del ciclo menstrual para contar los folículos antrales de cada ovario (folículos que ya han evolucionado), así como una determinación de la hormona foliculoestimulante (FSH), que desencadena la maduración de los folículos, y del estradiol.
La determinación de la hormona AMH: ¿cómo varían los valores?
La determinación de la hormona antimülleriana consiste en un simple análisis de sangre que no requiere ayuno. El resultado se compara con los valores establecidos como «estándar» según la edad.
Las concentraciones de esta hormona no varían durante el ciclo menstrual, lo que significa que su determinación puede realizarse en cualquier momento del ciclo [5].
Las concentraciones de AMH podrían, no obstante, variar en función de la etnia.[6]
Investigadores españoles siguieron a 10 443 mujeres de entre 20 y 45 años. Se puso de manifiesto que cada descenso medio de 0,2 ng/ml en el nivel de AMH aumentaba la edad ovárica en 1 año [7].
¿Cuáles son los límites de la determinación de la hormona AMH?
A menudo se llama a la AMH Anxiety Making Hormone (en lugar de Anti Mullerian Hormone) porque, si bien es un indicador de la reserva ovárica, no lo es de la capacidad de quedarse embarazada ni de la respuesta a una FIV.
Puedes tener un nivel de AMH normal y tener dificultades para quedarse embarazada. Las posibles causas de infertilidad son múltiples.
Y las mujeres con SOP suelen tener una AMH elevada debido a los numerosos folículos en desarrollo, cuando precisamente tienen dificultades para quedarse embarazadas…
Un amplio estudio realizado en 181 mujeres no pudo demostrar una relación significativa entre las posibilidades de quedarse embarazada y el nivel de AMH [8]. Por tanto, si tu nivel es bajo, ¡eso no significa que nunca puedas quedarte embarazada de forma natural!
Y por supuesto, es importante recordar que los valores hormonales no son más que el reflejo de tu fisiología interior en un momento dado. ¡No te definen!