El frío permite reducir el dolor
En una revisión, se demostró que seis estudios habían aportado ciertas pruebas de la eficacia del enfriamiento para aliviar el dolor, 4 indicaron que el enfriamiento reducía la respuesta inflamatoria y 2 señalaron una alta satisfacción materna [1].
En un estudio experimental aleatorizado y controlado, sobre 200 madres, se compararon cojines de gel frío aplicados en el periné de las madres del grupo experimental durante 20 minutos en el postparto, 2 horas y 4 horas después de la primera aplicación, con compresas de maternidad higiénicas [2]. El grupo con gel frío obtuvo puntuaciones medias de intensidad del dolor significativamente más bajas durante ciertas actividades como estar sentada, caminar y dar el pecho tras la aplicación del gel frío. La diferencia entre el grupo experimental y el grupo control fue estadísticamente significativa tras la aplicación de las compresas de gel frío, habiéndose reducido el dolor a la mitad.
Estos resultados fueron confirmados en otro estudio controlado y aleatorizado en el que el grupo experimental obtuvo una puntuación media de dolor inferior a la del grupo control (1,6 frente a 3,3) [3].
El frío implica una reducción del uso de analgésicos
En un estudio, los participantes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos: los que recibieron compresas de gel (durante 20 minutos cuatro horas después del parto y, si era necesario, hasta 5 días) y el grupo control (que recibió la rutina hospitalaria). Este estudio demostró que el uso de analgésicos cinco días después del parto en el grupo con las compresas de gel era significativamente menor que en el grupo control [4].
Los cojines de gel frío podrían favorecer la cicatrización
Las pruebas son muy inciertas en lo que respecta a las distintas medidas de cicatrización de la herida, por ejemplo, los bordes de la herida abiertos en la inspección cinco días después del parto. [5]
Un artículo recoge los resultados de un ensayo controlado aleatorizado que estudió la eficacia de los tratamientos de enfriamiento localizado para aliviar los traumatismos perineales [6]. 121 mujeres a término que habían sufrido una episiotomía fueron asignadas aleatoriamente a uno de los tres grupos de tratamiento (grupo 1 - sin enfriamiento localizado; grupo 2 - bolsa de hielo; grupo 3 - cojines de gel refrigerante). La intensidad del dolor, la cicatrización de la herida y el nivel de satisfacción de las mujeres fueron los principales resultados medidos.
El riesgo de bordes de herida abiertos cinco días después del parto pareció disminuir en las mujeres que utilizaron bolsas de hielo, pero este nivel de evidencia es muy bajo [7]. Este fenómeno no parece persistir hasta el décimo día. Sin embargo, otro estudio demostró que los cojines de gel eran más eficaces que las bolsas de hielo para reducir el dolor (+ reducción del uso de analgesia oral) y también para la cicatrización [8].
Perineal pad, la bolsa de gel frío específicamente diseñado para aliviar el dolor después del parto. También existe en formato compresa de lactancia calor/frío, para aliviar el dolor en los senos relacionado con la subida de la leche.