Cuando nos preguntamos qué colágeno elegir, el origen es importante. El colágeno marino presenta una mejor biodisponibilidad que el procedente de mamíferos. Es reconocido por sus efectos antioxidantes, sus beneficios antiedad y su alta concentración en glicina y prolina, dos aminoácidos esenciales para la piel, el cabello y los tejidos de sostén. También se considera más seguro, especialmente durante el embarazo.