Identificar la ovulación no siempre es sencillo, ya que no sigue necesariamente un calendario regular. Varios métodos pueden ayudarnos:
Calcular la ovulación «a la inversa»
La fase lútea dura entre 10 y 14 días; si se tienen ciclos regulares, se puede estimar que la fecha de ovulación se produce entre 10 y 14 días antes del inicio de la próxima menstruación. Si se tiene un ciclo de 28 días, la ovulación se produce a priori entre los días 14 y 18 contando desde el primer día del ciclo. Esto sigue siendo una herramienta de estimación y no un calendario fijo. Además, algunas pueden tener una fase lútea corta (más corta de 10-14 días), a menudo debida a una insuficiencia de progesterona. En ese caso, el cálculo a la inversa induce a error y no se puede utilizar.
Por ejemplo, se puede estimar el siguiente calendario para estos casos:
Si tengo un ciclo clásico
Para un ciclo de 28 días, la ovulación se produce a priori entre los días 14 y 18 contando desde el 1er día de la menstruación (28-14; 28-10); para un ciclo de 29 días, la ovulación se produce a priori entre los días 15 y 19 (29-14; 29-10), etc.
Si tengo un ciclo corto
Para un ciclo de 21 días, la ovulación se produce a priori entre los días 7 y 11 (21-14; 21-10);
Si tengo un ciclo largo
Para un ciclo de 40 días, la ovulación se produce a priori entre los días 26 y 30 (40-14; 40-10);
Si tengo un ciclo irregular
Si es irregular, será imposible estimar la fecha de ovulación mediante este método, ya que no se puede conocer la fecha de la próxima menstruación.
Guiarse por los dolores ovulatorios para calcular el período de ovulación
Algunas de nosotras experimentamos lo que se denomina mittelschmerz, una palabra alemana que significa «el dolor del medio». Es un dolor que puede producirse en el momento de la ovulación, generalmente en la parte inferior del vientre, izquierda o derecha, de forma relativamente localizada (a nivel del ovario que ovula ese mes).
Los mecanismos de estos dolores aún no se conocen bien, pero parece que el proceso ovulatorio va acompañado de inflamación y que el hecho de romper la pared de un ovario para dejar salir el óvulo puede resultar doloroso en algunas mujeres. Nunca es agradable sufrir, pero si se mira el lado positivo, esto puede permitirnos conocer la fecha de ovulación.
Existen otros síntomas de ovulación que se pueden observar: dolor en los senos, en la espalda, en el abdomen, fatiga intensa, dolores de cabeza, etc. Otros signos, como un aumento de la libido, también pueden observarse.
Utilizar un test de ovulación
Al igual que los tests de embarazo, los tests de ovulación son palitos sobre los que orinar. Si el palito detecta la presencia de LH (que desencadena la ovulación entre 10 y 12 horas después de su pico), el test de ovulación será positivo. De lo contrario, será negativo.
Practicar la sintotermia para calcular el período de ovulación
Se trata de un método de observación de tres señales de nuestro organismo que nos indican si estamos o no en nuestro período fértil:
El moco cervical «sperm-friendly» (flujo vaginal) se secreta unos días antes de la ovulación y durante la ovulación bajo la acción del estrógeno. Permite a los espermatozoides sobrevivir en el sistema reproductor femenino para esperar la ovulación y poder fecundar en el momento oportuno. Generalmente es bastante abundante, pegajoso, blanquecino o transparente. La moco cervical tras la fecundación tiene un aspecto particular. Durante la fase lútea, la progesterona inhibe el moco cervical «sperm-friendly» e impide por tanto la supervivencia de los espermatozoides.
La temperatura basal
Tras la ovulación, la progesterona «calienta» el organismo unas décimas de grado. El aumento de temperatura indica por tanto que la ovulación ya ha tenido lugar y que es demasiado tarde para concebir. La toma de temperatura es un método que debe realizarse con un termómetro diseñado para este uso, por la mañana al despertar antes de levantarse de la cama y de comenzar a moverse, y siempre a la misma hora. Atención: la temperatura puede variar en función de numerosos parámetros: infección, jet lag, pocas horas de sueño, consumo de alcohol la noche anterior…
La posición del cuello uterino
Bajo el efecto del estrógeno, al mismo tiempo que la secreción de moco cervical «sperm friendly» y hasta la ovulación inclusive, el cuello uterino se abre, está más blando y más alto en la vagina, lo que permite el paso de los espermatozoides. Tras la ovulación, bajo el efecto de la progesterona, el cuello uterino está más firme, cerrado y bajo en la vagina, lo que impide su paso.
La combinación de la observación de estos tres parámetros es óptima para saber en qué punto del ciclo nos encontramos, pero la simple observación del moco cervical puede ser ya suficiente. Hay que saber que con la edad se produce menos.
La sintotermia requiere práctica, especialmente para las personas con ciclos irregulares o largos, y en particular para las personas con SOP.
Utilizar una aplicación para calcular el período de ovulación
Hoy en día, numerosas aplicaciones ofrecen una herramienta de «seguimiento» de los ciclos menstruales. Las que no permiten añadir información sobre el moco cervical, la temperatura y la posición del cuello uterino no son herramientas fiables, ya que su algoritmo solo estima la fecha de ovulación en función de los ciclos anteriores y de su programación. Varios estudios ponen de manifiesto que la mayoría de las aplicaciones no se basan en evidencias científicas, y que confiar únicamente en una aplicación sin la formación adecuada puede no ser suficiente. No obstante, algunas aplicaciones son suficientemente precisas como para ser consideradas fiables por la FDA en Estados Unidos, por ejemplo.