El yoga nidra también se llama yoga del sueño o práctica del sueño consciente. El yoga nidra te sumerge en un estado de ensoñación, muy similar al estado en el que te encuentras justo antes de dormirte. Es un proceso que permite entrar en un estado de conciencia modificada, de relajación profunda. Para las personas que tienen déficit de sueño, quedarse dormida es posible dado que la relajación es total.
Para practicarlo, nada más sencillo: túmbate, cierra los ojos y déjate guiar por la voz de la grabación (o de la persona, si practicas con alguien).
Esto puede permitirte regenerarte en profundidad, tanto física como mentalmente. El yoga nidra lleva a quien lo practica a un estado de relajación profunda, de semivigilia, y cuanto más lo practiques, más se acostumbrarán tu cuerpo y tu mente a relajarse rápidamente. Esto creará en tu sistema nervioso un camino que recorrerás con mayor facilidad y soltura cuanto más a menudo lo transites. Es una práctica que permite desplazar la conciencia de nuestro mundo exterior hacia el mundo interior.
En función de tus necesidades, el yoga nidra puede revitalizarte, ayudarte a conciliar el sueño e incluso aportarte energía cuando la necesitas.