La perimenopausia (también llamada premenopausia) es la período de transición hormonal antes de la menopausia, durante la cual la producción de estrógenos y progesterona empieza a fluctuar y luego disminuir. (1) Estas variaciones influyen en el ciclo menstrual, la ovulación, el sueño, el estado de ánimo y el bienestar físico.
A menudo se utilizan las palabras premenopausia, perimenopausia y menopausia como si dijeran lo mismo, pero hablan de tres etapas diferentes en la vida hormonal de una mujer.
La premenopausia corresponde al período en el que la mujer todavía tiene ciclos regulares y una fertilidad normal, antes de cualquier cambio claro relacionado con la menopausia.
La perimenopausia es la fase de transición: los ciclos se vuelven irregulares, aparecen síntomas hormonales (sofocos, sueño, estado de ánimo, etc.), pero la menstruación todavía existe.
La menopausia marca el cese definitivo de la menstruación durante 12 meses consecutivos, con una producción hormonal baja y estable (2).
Esta fase puede comenzar a partir de los 35 o 40 años en algunas mujeres, a veces más tarde. Dura varios años (una media de 4 años, a menudo entre 2 y 10 años) antes del cese completo de la menstruación y la instauración de la menopausia (definida como 12 meses consecutivos sin reglas). Durante este período, el organismo no funciona de manera lineal: los ciclos se vuelven irregulares (más cortos, más largos, a veces ausentes durante varios meses), los síntomas hormonales aparecen progresivamente, y algunas mujeres notan cambios marcados en su energía, su estado de ánimo o su sueño (3).
Cuando esta transición comienza antes de los 40 años, se habla de premenopausia precoz. Sigue siendo poco frecuente, pero puede producirse, especialmente en caso de predisposición familiar.
Para confirmar que se trata efectivamente de una transición hormonal, el médico puede medir dos hormonas: la FSH y la AMH.
- FSH (Follicle-stimulating hormone): es una hormona producida por la hipófisis, una glándula situada en el cerebro. Su función es estimular los ovarios para que maduren un folículo y preparen la ovulación. Cuando los ovarios responden peor, el cerebro aumenta la FSH para estimularlos. Por eso se observan niveles de FSH más elevados durante la perimenopausia y la menopausia.
- AMH (Anti‑Müllerian hormone): es producida directamente por los folículos y refleja por tanto el stock folicular residual. Una AMH baja anuncia una probable disminución de la fertilidad.
Estas mediciones no son sistemáticas, pero ayudan a diferenciar una simple irregularidad del ciclo de un inicio de perimenopausia o de una menopausia precoz, especialmente en caso de embarazo no deseado, deseo de tener un hijo o síntomas muy marcados.