El intercambio de células va más allá de la mamá y el feto
Se cree que el microquimerismo no se limita al intercambio bidireccional de células maternas y fetales: las células de hermanos mayores, e incluso las células de la abuela materna, también pueden transferirse al feto [3]. ¡Un intercambio de células también puede tener lugar entre fetos gemelos en el útero[4]!
Se observa años después del embarazo
Esta transferencia de células fetales comienza en la 4.ª o 5.ª semana tras la fecundación y continúa a lo largo de todo el embarazo. Estas células pueden detectarse hasta 30 días en la sangre materna post-partum[5].
Se ha informado de que células progenitoras fetales masculinas han sido detectadas hasta 27 años después del parto en los tejidos[6].
Se observa microquimerismo incluso en embarazos no llevados a término
Para desarrollar el microquimerismo, no es necesario continuar un embarazo ni dar a luz a un hijo. Las interrupciones tempranas del embarazo debidas a un aborto quirúrgico pueden liberar hasta 500 000 células fetales en la circulación sanguínea de la mujer[7].
¡Se observa microquimerismo masculino en mujeres que no han tenido un hijo varón!
Se ha descubierto microquimerismo masculino en una quinta parte de las mujeres que no han tenido ningún nacimiento masculino. Esto puede ocurrir de varias maneras: aborto espontáneo precoz de un embrión masculino, desaparición de un gemelo masculino, transferencia de células masculinas de un hermano o hermana mayor a través de la circulación materna, o una posibilidad aún inexplorada: la del ADN masculino transferido a la circulación de la mujer durante una relación sexual[8].